viernes, 6 de junio de 2008

De Cuando me sentí fuera de lugar

Hoy estaba recordando yo, y no se por qué se me ha venido a la cabeza una fiesta a la que acudí y en la que me sentí ridículamente fuera de lugar. Yo era jovencita veintipocos, aun no había terminado la carrera, me quedaban unas pocas asignaturas, pero mi amiga M ya había acabado, y estaba de pasante en un despacho muy pijillo, a mi amiga, que esto de la abogacía se le subió a la cabeza y creía que esto era "La ley de los Ángeles", le ofrecieron unas invitaciones para acudir a una fiesta organizada por la asociación de Abogados Jóvenes de Málaga.

Esta asociación organiza anualmente los premios naranja y limón, en los que otorgan estos premios a los funcionarios, jueces y fiscales de la capital, evidentemente el naranja a los más simpáticos y competentes y el limón a los más bordes e ineptos (casi nunca van a recogerlo)



Pues aquel año lo celebraban en el Club Hípico un sitio bastante pijillo al que yo he ido dos veces contando con esa fiestay al que probablemente no volveré a ir. Mi amiga, la que acababa de terminar la carrera y que se le había subido a la cabeza y se pensaba que era Ally Mcbeal o algo así quería que fuésemos.

Yo pasaba tres kilos de ir porque no conocía a nadie y porque ese sitio estaba en el quinto carajo.



Pero ante su insistencia al final accedí a ir junto a mi otra amiga, I y su novio JM.



Como yo las fiestas a las que solía acudir en esa época eran a las de las disco de moda, no sabía que ropa ponerme, si más clásica si en vaqueros, si luciendo escote, si más tapada...... finalmente me puse una falda blanca de vuelo y una camisa blanca con un fajín rojo y zapatos rojo, toda combinada.



Allí nos plantamos en el Club Hípico en la fiesta de los Jóvenes Abogados, que de jóvenes tenían más bien poco, yo esperaba encontrarme gente de veintitantos y allí había más de uno al que se le empezaba a ver el cartón y más de una con patas de gallo, es decir que todos pasaban la treintena de largo largo.
Primero, tenía la sensación de que todo el mundo me miraba por la ropa que llevaba, creo que parecía una folcklorica mexicana.


Segundo allí todos eran megapijos superguays de la muerte, hablando osea assi osea de una forma osea un poco julio iglesias preysler osea.


Tercero, yo no conocía a nadie, pero es que mi amiga M, la que quería ir, tampoco conocía a nadie con lo cual estuvimos toda la noche los cuatro en una mesita apartada mientras el resto de gente se conocía y saludaba con dos besos ( pus y pus).



Cuarto, el catering fatal es decir una bandeja con canapés de higos a brevas, había que lanzarse en picado contra los camareros para llevarse algo a la boca ( yo no había cenado pensando que estos pijillos iban a estirarse más con la comida)



Quinto, mi amiga I, que no estaba acostumbrada a beber alcohol se tomó un par de gin tonics y cogió una papa monumental, le dio por reírse de todo quisqui.


Sexto, música malisima.


Séptimo, finalmente dieron los premios, y todos muy contentos y muy pelotas con los jueces y fiscales que acudieron a la fiesta, a quienes yo no tenía de P.... idea de quienes eran.


Finalmente salimos de allí pitando, bueno mi amiga I desconojá de la risa floja por la borrachera. Yo me sentí toda la noche super incomoda en ese ambiente en el que todos eran amigos de todos y nosotros parecíamos intrusos.


Después de aquello no he vuelto a ir a ninguna fiesta de ese estilo, y eso que con los años y una vez que yo acabé la carrera y me colegié me han mandado personalmente las invitaciones. supongo que ahora me sentiría más integrada en ese tipo de gente, puesto que más o menos nos conocemos todos los "abogados Jóvenes" de vernos por los Juzgados, y ahora ya conozco a algún que otro funcionarios jueces y fiscales, pero tengo tan mal recuerdo de aquella ocasión que ni se me ocurre volver a la fiesta de los premios Naranja y Limón.
Un beso y buen fin de semana.

8 comentarios:

aunqueyonoescriba dijo...

ejeejjeje ainsss es que la situación vista desde fuera tiene su gracia...

yo nunca he estado en una fiesta ni remotamete parecida... osea

DINA dijo...

Vaya fiesta !!! Si por lo menos te hubieras "jartao" de canapés.... pero ni el catering era bueno !!

En fin, siempre está bien una fiesta por el estilo,por lo menos para poder contarlo,no ???

Besos y buen fin de semana.

Prosapia dijo...

yo no he estado en ese tipo de fiestas, pero recuerdo que una vez mi tio me dijo "nunca más te voy a grabar ni a hacer fotos porque la cagas" y todo porque en la comunión de mi primo cada vez que enfocaba con su cámara de video donde estaba yo saludaba (yo tenia 13 años, creo que se puede perdonar), desde entonces paso de que me grabe, y además no hace mucho me preguntó "por qué ya no quieres salir en las fotos? y por qué no me dejas que te grabe?" y le digo que porque no me sale de ahí jajaja
besos

Ellyllon dijo...

Pues yo me sentí así la primera vez que fui a una disco de gays y lesbianas jajajajajaajajaj

Eso sí, el resto de veces, oyes, como pez en el agua!!!
Que conste que tenía muchos amig@s homo y me querían pervertir, pero qué le voy a hacer si no hay ná como un buen maromo, eh Betty??
que se lo digan a tu ex-psico!!!jajajajaja

Besicos
Elly

Mapim dijo...

Ay Betty que te han pasado unas cosas... aunque no digo nada que me ha sucedio por cuestines de la carrera.

A veces te hacen sentir punto negro en un mar blanco... todos te parecen raros...!!

besos y feliz finde!

Sandra dijo...

Joo pues a mi esas fiestas me encantan :p Vamos q yo recuerde no he ido a ninguna, o si?? ayss q cabeza, si, si q he ido, pero donde todo lo q había eran ingenieros de caminos, canales y puertos, asi, con todas las letras, porq estos si q son pa echarles de comer aparte. Ojú menuda secta!!.

Un besito guapa.

PD: LLueve ahi?? jo q el viernes me voy pa'bajo y esta el tiempo malísimo!! AInss.

Nais dijo...

jajajaja esque esas fiestas megapijas deben de ser lo peor.
Yo tambien me encontraria fuera de lugar.
Un beso Betty.

Hahi dijo...

jejejeje A mí me pasó algo parecido, aunque pude sentirme orgullosa por estar fuera de lugar!! Durante unas prácticas de verano invitaron al equipo con el que yo trabajaba a una cena en un hotelazo. Los anfitriones eran gente famosilla cutre, de estos medio casposos que no sabes muy bien por donde tiran. Pese a estar de prácticas algunos compañeros con los que no tenía mucha confianza insistieron en que los acompañara y no supe negarme. La noche fue de lo más surreal, yo no iba muy elegante pero desde luego era la mejor vestida (sólo xq era la que menos carnes enseñaba) y terminé siendo salvada por dos compañeros, que desde entonces considero buenos amigos. No entraré en más detalles pero puedo decir que parte de la fiesta a la que estábamos invitados incluía dos streeptease (másculino y femenino).
jejejejeje Fue una noche memorable pero que no me hubiese hecho falta vivir, de eso estoy segura.
Muxus desde Bilbao!!