Estábamos destinados el uno al otro, lo sé. Fue mirarlo y sentir la necesidad de hacerlo mío. La primera vez que lo vi, estaba solo, rodeado de otros muy diferentes a él, no pegaba ni con cola, de hecho se le notaba la clase desde lejos, no es que los otros fuesen feos, pero ni por asomo eran como él. Decidí acercarme antes de que alguna de las lagartas que por el local estaban le echase el guante. Aceleré mi paso y sin más lo agarré.
Me lo llevé sutilmente hacía los probadores, quería notarlo sobre mi piel cuanto antes, y allí mismo lo hice.
Ahora es mío. Sólo mío. EL VESTIDO ROJO más bonito que se haya visto jamás en un Bershka.
Mira que es raro que en Bershka haya ropa de ese estilo, es decir, más de "señorita", sabéis que este año lo que hay es mucha camiseta floreada, mucha minifalda de volantes y mucho pantaloncito corto, pero mi VESTIDO ROJO es precioso, de tirantes con escote de pico, con un lazo a la espalda desde abajo del pecho, justo por encima de la rodilla, ni corto ni largo. Muy apropiado para mi, justo de mi estilo.
Normalmente no suelo comprar ropa en el "Breska", más que nada porque no es mi estilo y porque no suele haber ropa de mi talla ( es difícil encontrar algo mas grande que una 38), pero hoy me ha dado por entrar, aprovechando que he tenido que salir a hacer unas gestiones fuera del despacho, y como he dicho antes, ha sido el destino, si porque no había ningún otro vestido igual en la tienda, ni de otras tallas ni de otros colores, raro. Estaba colgado en una percha con otros vestiditos pero de ese modelo no había ninguno. He tenido suerte porque era mi talla.
Sin dudarlo lo he comprado, además me van de perlas con unos supertaconazos que me compré el otro día. Dios mio que requeteguapa voy a ir este veranito!!!!!!!! prometo fotos.
Besitos y feliz martes.






